Una semana después del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió buena parte de Colombia el lunes 10 de agosto, la emergencia entró en una nueva etapa. Los equipos de socorro se concentran ahora en recuperar los cuerpos de las víctimas que siguen bajo los escombros, mientras las autoridades empiezan a preparar la reconstrucción de las zonas más golpeadas.
Según el balance de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) con corte al domingo 16 de agosto, el sismo dejó 289 personas fallecidas, 4.187 heridas y 143 desaparecidas, mientras que 354 personas han sido rescatadas. La entidad explicó que la cifra de muertos bajó levemente frente al día anterior porque se están cruzando los reportes iniciales con los registros oficiales de la Fiscalía y Medicina Legal, para evitar datos duplicados.
Daños en 15 departamentos
El reporte oficial da cuenta de 127.557 viviendas averiadas, 26.945 destruidas y 66 edificios colapsados, con 450 municipios afectados en 15 departamentos. En Cali, una de las ciudades más golpeadas, ya se habían retirado más de 18.000 toneladas de escombros, y el alcalde Alejandro Eder calculó que la ciudad necesitará cerca de 10 billones de pesos y tres años para recuperarse.
Mientras las ciudades avanzan, campesinos de zonas rurales del Valle del Cauca, como Ansermanuevo y El Cairo, denunciaron que todavía esperaban la visita de las autoridades para evaluar sus viviendas, algunas casi destruidas. En El Cairo, el censo rural aún no se había completado porque la atención se concentró primero en el casco urbano.
La solidaridad también se ha hecho sentir. Empresarios del país anunciaron donaciones por cientos de miles de millones de pesos para reparar hospitales y colegios y atender a los damnificados, y en Cali el lugar donde iba a realizarse el Festival Petronio Álvarez se convirtió en un centro de acopio con más de 1.200 voluntarios.

