Dos movimientos en masa ocurridos en la zona rural de Sabanalarga, Casanare, dejaron daños en la red vial y complican el desplazamiento de al menos 47 familias de las veredas Caño Barroso y Puerto Nuevo. La evaluación la realizó la Dirección de Gestión del Riesgo de Desastres de Casanare durante una inspección técnica en la zona.
En Caño Barroso, el deslizamiento acabó con las dos vías de acceso a la vereda y afectó la estructura de un puente. Allí viven 15 de las familias perjudicadas por la emergencia.
En Puerto Nuevo la situación es más delicada, porque el terreno sigue en movimiento. En ese sector se perdió parte de la carretera que comunica con el municipio de Páez, en Boyacá, lo que impide el paso de vehículos y afecta a otras 32 familias.
Tras la visita, Gestión del Riesgo recomendó a la administración municipal cerrar y señalizar las áreas afectadas, habilitar pasos provisionales para peatones y vigilar de manera permanente el comportamiento del terreno mientras continúe la temporada de lluvias.
La Alcaldía de Sabanalarga y la Gobernación de Casanare anunciaron gestiones para llevar maquinaria que retire el material caído y adecúe las vías, una vez existan condiciones seguras para el ingreso de los operarios. Además, se informó la entrega de ayudas humanitarias a las familias afectadas.

