El plan de acción tiene dos partes: instalar medidores en las acometidas existentes y reubicar las conexiones no regularizadas de la vereda. La Alcaldía lo socializó con la comunidad y dijo que busca «un servicio de agua más ordenado, justo y responsable para todos».

No se ha informado cuándo empezará la instalación ni si los usuarios deberán pagar el medidor.
En el casco urbano, el cobro por lo que marca el contador empezó en julio, por sectores, y el subsidio de los estratos 1, 2 y 3 cubre 13 metros cúbicos al mes.
