En Barranca de Upía (Meta), cerca del puente sobre el río Upía, el monumento «El paso» rinde homenaje a los llaneros que cruzaban el ganado de una orilla a la otra.
El comunicador social comunitario Óscar Alfonso Pabón Monroy repasó su historia el 25 de septiembre de 2026, por el Mes del Patrimonio Cultural y el Día de la Llaneridad.
La placa del monumento, que aparece en sus fotos, lo describe como el cruce de miles de cabezas de ganado que iban hacia el centro del país. A quienes ayudaban en esa peligrosa labor se les llamaba «paseros».
La obra es del escultor Marco Antonio Castiblanco Romero y se hizo en el mandato de la alcaldesa Isabel Betancourt Álvarez (2020-2023).

Según el relato de Pabón, antes de los dos puentes el río se pasaba a pie, a nado o a caballo. Él cree que la senda la abrieron pobladores remotos y que se usó en la Conquista, la Colonia y la República.
Con el comercio de ganado desde las sabanas de Arauca y Casanare hacia Bogotá, los vaqueros subían el barranco con los rebaños, y allí nació una sencilla parada, la primera en el entonces territorio de San Martín, que después sería el Meta.
Es el mismo río que limita a San Luis de Gaceno. En ese punto separa al Meta de Casanare: Barranca de Upía queda en la margen derecha y Villanueva, en la izquierda.

La página Ciudad Viva también divulgó el monumento en un video, el 16 de septiembre.
¿Conoce la historia de un lugar de su vereda? Cuéntela al WhatsApp de La Voz de San Luis.

